viernes, 6 de febrero de 2015

VUELVE GREY DE CARNE Y HUESO




El próximo fin de semana llega el estreno cinematográfico más esperado de los últimos tiempos. A partir del viernes 13 pueden dar por finalizado el invierno pues llega a las pantallas el señor Christian Grey para hacer entrar en calor a todas aquellas que anhelan un correctivo. Y no son pocas. Sé de grupos de damas en tropel que ya se han citado para compartir esa experiencia casi mística. Las imagino con las uñas clavadas en el asiento mientras el joven ejecutivo pone esposas y reparte palmadas en las nalgas, extasiadas ante la recreación tangible y visual de aquello que en su día imaginaron libro en mano. La secuencia del ascensor, el rato orgásmico en el avión, la primera vez que él le enseña el cuartito de los juguetes, el polvo cariñoso que Christian decide pegar doblegado, que no es lo mismo que enamorado. El hecho es claro: las señoras quieren caña. Desde aquí advierto a novios, compañeros y maridos que la vuelta a casa puede ser apoteósica y los animo a ponerse a entrenar si desean estar a la altura. Como el mercado siempre se adelanta a los acontecimientos alguna mente avispada se ha lanzado con unas tarjetitas de esas que colocan en los coches en las que un joven ataviado con traje de chaqueta, de torso marcado, se acaricia unas manos que parecen diseñadas para amasar junto a la leyenda, “¿te has portado mal?”. Prostitutos del mundo, amantes de gimnasio, compañeros cariñosos de trabajo, aprovechad el filón pues, si bien el papel hizo a las lectoras fantasear, ahora llega la versión carne, fluidos y piel. Dos años después del lanzamiento de las novelas, 24 meses más tarde de la propagación de ese “porno para mamás”, vuelve Grey, pero ahora moreno, musculoso y de verdad. Esperen, me parece escuchar a lo lejos el sonido claro y repetido de varios «uh, ah, ahhh»…

lunes, 2 de febrero de 2015

TEÓRICOS DE LO SEXUAL



Leo en un artículo que se han puesto de moda las escuelas de sexo en nuestro país. El texto narra como a las alumnas de “técnica oral” se les entrega una banana al entrar a la clase y, tras una parte de teoría, en la que son instruidas en la historia de esta práctica ancestral poniendo como ejemplo el caso de la habilidosa Cleopatra, pasan a la acción demostrando la aprendido con el fruto. En otra de las aulas se imparte bondage. Los allí inscritos aprenden a manejar el látigo o las esposas con el fin de obtener placer a través del dolor, una disciplina muy en boga, según cuentan, gracias a la influencia del señor Christian Grey. Citan el caso de una profesora de práctica tántrica que imparte lecciones a parejas formándolos en el masaje e incidiendo sobre la forma de tocar, pues no es lo mismo agarrar que posar las manos sobre el cuerpo del otro y hacerlo vibrar. Me informo y en casi todas estas academias las clases son de carácter grupal. No puedo evitar pensar en lo embarazoso del tema cuando, al encontrarte con alguno de tus colegas de la escuela yendo acompañado, tengas que dar la información con frases como «es una chica que viene a mi clase de felación», o «vamos juntos al curso de técnicas de sumisión». Otro punto peliagudo será el momento de grabar en el teléfono el número de algún alumno, algo que me imagino en plan “Merche taller autoplacer” o “Javi curso anal”. Más allá de nomenclaturas la cuestión es ¿se puede aprender de sexo? Según algunos se trata de instinto animal, para otros es mental y tiene su origen en el pensamiento. Otro sector, en mi opinión más acertado, aconseja centrarse en la parte de la seducción, esa fase intermedia donde ser receptivo y mostrar lo mejor de uno mismo. Sino estos aprendices corren el riesgo de convertirse en teóricos de lo sexual, un peligro en un terreno donde pasar a la acción parece ser la clave del asunto.




viernes, 30 de enero de 2015

RESPIRARSE A UN DESCONOCIDO




Respirar es un acto reflejo que consiste en la entrada de oxígeno en el cuerpo y la salida de dióxido de carbono, un proceso constante que tenemos programado en la mente y que en la mayoría de ocasiones realizamos de manera inconsciente. La protagonista de este relato me cuenta que ha comenzado un curso de meditación cuya técnica se basa en controlar el proceso de respiración, «es muy fuerte, parece sencillo pero una vez que lo tienes presente se convierte en un arma potente. Me ayuda a centrarme, me da poder, además es invisible y lo puedes utilizar en cualquier lugar», revela entusiasmada ante el hallazgo. Tras hacerme una breve demostración me cuenta que respirar es sexy, que ha empezado a conectar con los hombres de una manera más profunda y natural. «¿En serio?», muestro algo de incredulidad. Ella narra una experiencia reciente en la que, y me promete que esto es verdad, mantuvo un encuentro sexual en la distancia con un desconocido. «Me fijé en el sutil movimiento de su vientre oscilando a intervalos y noté de manera muy precisa las subidas y bajadas de mi pecho. De repente sentí que conectamos y visualicé el aire saliendo de mi cuerpo y penetrando en el de él, en una línea invisible pero continua. Ese aire volvió hacia a mi cargado de calor, cerré los ojos y  me invadió una oleada el placer que luego llegó hasta él. Ninguno se movió», me cuenta. Sorprendida con este relato sobre sexo del más allá le pregunto si de verdad fue placentero y si piensa que este tipo de relación puede considerarse una falta de lealtad. Me explica que para ella se trata de otra manera de conectar más elevada, menos adulterada y que queda fuera de la circunscripción de la vida en pareja. «¿Y no os habéis vuelto a ver?», le interrogo. Me confiesa que se dieron el teléfono y que ahora se mensajean por WhatsApp reduciendo, a mi parecer, todo lo expuesto a un asunto de piel.

viernes, 23 de enero de 2015

ANARQUISMO DEL AMOR




¿Se imaginan estar felizmente casados y llevar una vida en familia y poder, además, mantener una o varias relaciones paralelas? Esta premisa, que de entrada les puede resultar escandalosa, es la base de la “anarquía relacional”, un tipo de poliamor propuesto por la noruega Andie Nordgren que plantea una lista infinita de posibilidades a la hora de construir las relaciones con el sexo opuesto. El tema es comentado por una amiga en una cena atrayendo la atención plena del grupo. Los partidarios del movimiento afirman que la monogamia como tal ha muerto aunque no excluyen el modelo de pareja tradicional que convive en un hogar, mantiene un compromiso y cría a los hijos. El manifiesto de la llamada AR afirma que se puede amar a varias personas con la misma intensidad y que el amor que se sienta por una no debe de hacer disminuir el que se siente por el resto. Anima además a ser espontáneo en lugar de cargarnos de obligaciones, a pensar en términos de respeto y a crear un conjunto personal de valores que sirva para interactuar con los otros. «Vamos, que al final, como siempre, se trata solo de sexo», lanza uno de los hombres de la mesa. «¿Por qué dices eso?», se interesa la que expone. «Porque la gente lo que quiere es quitarse la ropa, arañarse la espalda, gemir y gozar. Le puedes llamar pasión, atracción, a menudo intentamos integrarlo en lo que es el conjunto de una relación, se convierte a veces en necesidad y si lo haces a escondidas se le llama infidelidad. Seguramente Andie Nordgren se casó con el tipo equivocado y ahora quiere pasarse a otros por la piedra y darle un sentido. Y eso, más allá de cualquier teoría, es sexo», afirma. Pese a que la respuesta rezuma sexismo en algo tiene razón. El hombre si engaña lo hace a discreción. La dama, en cambio, escoge y medita antes de hacer lo que le da la gana. 

viernes, 19 de diciembre de 2014

BELLAS QUE SUFREN




Mi amiga Nuria hace años que duerme algunas noches con los pies untados en crema, envueltos en film transparente y cubiertos por unas calzas especiales, con el fin de hidratarlos al máximo y evitar las antiestéticas grietas en el talón. A veces realiza la misma operación con las manos o usa el plástico en el pelo, que embadurna con aceite de argán. Ha comprado un sujetador que se pone para dormir y evita las arrugas en el escote, una suerte de armadura negra que le da la apariencia de guerrera medieval y que dota a sus pechos del aspecto de una roca. También se hizo con unos parches de silicona que se aplican en las ojeras y actúan durante la noche, alisando las líneas de expresión y aclarando el tono de la zona. Además se pone tapones para aislarse de los ruidos del ambiente y lleva en los dientes una férula de descarga para evitar apretar y relajar la mandíbula. «Me imagino que has decidido dejar de poner caliente a tu marido para siempre», comenta una del grupo cuando ella detalla su lista de secretos de belleza. «Si te cruzas con uno de tus hijos por el pasillo a media noche se caga del miedo», suelta otra con cachondeo. «Lo de que quiero excitar a mi marido es algo que has dado por supuesto, lo que yo pretendo es ponerle al resto», afirma categórica. «Me gusta sentirme como una geisha, incómoda, sometida a esos correctivos con el fin de deslumbrar, como Cleopatra o Afrodita, de ahí que me pierdan las fajas, los tacones imposibles. No hay que abandonarse, una tiene que exigirse, no hay que compararse, la idea es esforzarse, no hay que conformarse, se trata de sudar. El mundo entero gira en torno al deseo sexual, ¿o acaso pensáis que los tíos se relajan?. Ellos se mantienen en activo hasta el final», proclama con energía y el resto, en silencio, la observamos con una mezcla de temor y respeto.  

jueves, 11 de diciembre de 2014

UN HARÉN DE MACHOS


                                 

La noticia de la semana tiene de protagonista a Leonardo DiCaprio y como decorado el Art Basel de Miami, la feria de arte molona por antonomasia, uno de los lugares donde mirar y dejarse ver si te quieres hacer un hueco en el mundillo de los guapos y triunfadores. La cosa es que Leo, el eterno soltero, el actor crapulón, el rubio talentoso al que persigue la maldición del Óscar (no tiene ninguno pese a haber estado nominado en cinco ocasiones), estuvo el sábado de fiesta en el reservado de una discoteca. Tras tomarse unas copas y alternar el actor salió del local, y aquí viene la bomba, acompañado de veinte tías. A pelo. «Se fue con veinte chicas. Leo y veinte chicas. Él es mi héroe», explicaba un testigo estupefacto ante las preguntas de los numerosos periodistas que se hicieron eco del notición. Casi nueve millones de entradas en Google después el tema ha dado de si y, si bien algunos tildan el gesto de forzado dando a entender que el actor solo quiere resarcirse de la ruptura con Toni Garrn, su última ex, otros han querido ver más allá tomando el asunto como una afrenta al feminismo. Porque, qué hubiera pasado, se preguntan, si la que hubiera salido de la disco rodeada de maromos hubiera sido una mujer. ¿También recibiría trato de estrella?, ¿se calificaría su acción de hazaña como en el caso del actor o seria tildada de extravagancia obscena? Yo no puedo evitar pensar en el engorro de tener que recibir a veinte machos en tu hogar, puliéndose las cervezas, enfrascados en una ruidosa conversación mientras siguen con detalle lo primero que encuentran en televisión, mojando la tabla del retrete y, llegado el momento, haciendo comparaciones absurdas sobre el tamaño de los paquetes. No obstante, dudo que a Leo le haya ido mucho mejor con su harén discotequero pues, ¿alguien conoce a alguna mujer a la que le guste compartir conquista?